El viento hace olas en las puntas del trigo y conejos trazan los surcos hacia un ojo divino.
En el espejo del trigo puedo ver las piedras del fondo y los pies de Beatrice.
Te sigo, amiga azabache. Te sigo la estirpe y tu vida ilegible.
De la tierra del fuego vino. Vino encendido. Vino flamante. Fue sangrado en calafates. Partido en pura nieve. Bañado de escarchas, dilui...
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